La zorra de la vecina

joy turner

Perdonad, no nos han presentado. Soy Joy Turner, la vecina de al lado, te pasé las toallitas de lejía para el culo, espero que no te hayan irritado…

– Un poco.

– ¡Genial! Escuchad, sé que por fuera parezco muy dulce pero por dentro soy una zorra de marca mayor. Tengo una camiseta que lo dice, me la regalaron el día de la madre.

Veréis, el caso es que mi abogada me ha hecho tomar pastillas para controlar la ira. Y cómo habéis utilizado la cabeza de mi hijo como canasta para jugar al baloncensto con latas, dejaré de tomarlas y volveré en cuanto se me pase el efecto.

Fíjate, un árbol de verdad! jajaj…  Su olor me encanta.. en serio…qué hermoso.

Cuando se me pase el efecto no sé qué va a pasar exactamente, pero me imagino que con esta lata te romperé los dientes y tu mujer me dirá que deje de patearte y tus hijos llorarán cuando vean cómo te queda la cara.

Puede… que te corte una oreja y me haga con ella un monedero. Jaja.

¡Muy bien! Volveré en tres días para daros el regalo de Navidad prometido, salvo que decidáis que es el momento de mudaros.

– Es el momento de mudarnos.

– ¡Es una noticia fantástica! Y por cierto, ese Santa Claus que mueve el culito es realmente adorable.

– Cógelo

(Joy Turner en “Me llamo Earl“, segunda temporada, capítulo 11, minuto 13:23)

Me aburría y he recortado la escena:

My name is dRkY

mynameisdrky

“¿Han pensado alguna vez en ese tío que sólo comete malas acciones y se pregunta por qué su vida es una mierda? Pues así soy yo, cada vez que me pasa algo bueno, está a punto de pasarme algo malo: El Karma. Así me di cuenta de que debía cambiar.

He hecho una lista de mis malas acciones y voy a enmendar todos los errores que he cometido en mi vida, intento ser mejor persona.

Me llamo Earl”.

Bueno, quizás no sea el mejor ejemplo pero me ha parecido un guiño apropiado (y muy gastado ya a estas alturas).

Tras pasar por una profunda mala época en la que pude identificar, pero no “corregir” aquello que me hacía sentir mal, pensé que la única manera de que no volviera a pasar era acabar con todo lo que me molestaba. En lugar de investigar y fabricar mi propia bomba nuclear para darle una oportunidad al Apocalipsis, decidí centrarme en mí. Había llegado un momento en el que todo estaba desordenado (y no es que el desorden sea malo porque sí, es malo cuando molesta, y molestaba) y lo único que se me ocurría era intentar ordenar. Hasta ahora, la táctica (fallida) había consistido en sugestionarme para cambiar la forma de pensar a través de lo que esperaba un cambio conductual. Es muy difícil entrar ahí dentro y tocar cablecitos, ¡no es un ordenador!. Así que opté por cambiar el comportamiento – forzosamente – para ver si la costumbre hacía el resto.Tenía tantas cosas que cambiar, y que buscar tantas cosas para hacer para poder conseguir el cambio deseado, que hice una lista. (Suelo olvidarme de TODO, pese a que tengo una gran memoria para las tontadas). Hacerme la lista fue una forma de poner sobre la mesa (en realidad sobre el “escritorio” del jodido “WVista” todas aquellas cosas que quería hacer y que posibilitarían el cambio conductual. Y lo ha hecho, la lista se reduce y se amplía continuamente (la idea es que no se acabe nunca) y sí, intento ser mejor persona. (De mí para mí)

Tic cuntenta!

y no podía cerrar el artículo sin hacer referencia a cierta parodia de la original “Me llamo Earl“: My name is Angerl